11 de octubre de 1492, último día de libertad del continente, las naciones y culturas originarias de américa

por Ramón Fariña - Cultura - 11/10/2021
Profesor Ignacio Báez - Karai Tataendy

Los seres humanos hemos recibido al planeta tierra como lugar de residencia, poblada por maravillosas vidas; mineral, vegetal y animal.

En todos los lugares los seres humanos hemos desarrollado formas de organización al que llamamos cultura.

En la etapa de divisiones continentales, tardamos en conocernos entre todos.

Eso permitió que en América hayamos preservado durante muchos milenios, formas de organizaciones basadas en el conocimiento científico de la espiritualidad. Cuando me refiero a conocimientos científicos de La Espiritualidad, es que teníamos el uso consiente del sexto sentido, que pueden ser de diez formas diferentes, no usamos todos con la misma intensidad, sí, algunos más evolucionados, y de ellas dependen el origen de nuestra vocación.

Eso nos permitió discernir para qué sirven, todos los elementos de la naturaleza que nos rodea y conocíamos perfectamente en qué debíamos ocupar, y cuál es nuestra responsabilidad en la preservación del equilibrio.

De ahí que nunca fuimos depredador de nada.

Cada nación, o pueblos con culturas originarias teníamos un espacio territorial que no tenía fronteras que nos extrañásemos con los vecinos.

Solamente dependía de la ocupación y de ahí que nos reconocemos como lo que somos, Hermanos.

Las características de cada espacio territorial, nos condicionaban a las formas culturales, a la formación de nuestros idiomas, y hasta nuestras formas físicas

Los Andinos tienen todos los recursos para cubrir sus necesidades, recursos que son propios de las características de la vida en las alturas.

Los selváticos Guaraní poseíamos una inmensa diversidad de elementos, sobreabundancia de vegetales y frutos, pudimos desarrollar una vastedad de conocimientos medicinales, y alimenticios. Teníamos una gran diversidad de sonidos que lo imitamos con nuestra lingüística utilizando doce vocales, y una maravillosa y muy profunda Espiritualidad Científica.

Utilizando los sentidos espirituales podemos comprobar que nuestra lingüística cubre los requerimientos de La Epistemología para demostrar que nuestra lengua es extraordinariamente científica.

Con los conocimientos necesarios en la época, pudimos ejercer La Plenitud del Libre Albedrío, sin caer en el libertinaje, porque la más elevada valoración Son los frutos de la Construcción de La  Sabiduría.

Con todos estos recuerdos, que hoy parecen investigaciones antropológicas, los pueblos originarios seguimos celebrando el último Día de Libertad del Continente y de todas las Naciones y Culturas Originarias de América.

Profesor Ignacio Báez - Karai Tataendy

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